KH entiende como clave en el compromiso con el cliente, el colaborar pro-activamente y con total transparencia en el diseño de las operaciones así como en su seguimiento. Así, el cliente encuentra en KH algo más que un proveedor, un colaborador en quien apoyarse para obtener eficiencia en un proceso de subcontratación. Y por supuesto, no se puede dejar de lado la involucración de la dirección en la exigencia por la calidad y una reacción inmediata a las necesidades diarias del cliente.


El decálogo sobre el que se fundamenta la dirección de KH es el siguiente:


 
  1  
Productividad. Clave para optimizar el beneficio.

  2  
Planificación y supervisión sobre la dirección. Clave para la productividad organizativa.

  3  
Objetivos ambiciosos. Clave para el crecimiento orgánico.

  4  
Comunicar el cambio. Clave para el desarrollo personal.

  5  
Rapidez en los cambios. Clave para el desarrollo empresarial.

  6  
Formación. Clave para autorrealización y eficiencia.

  7  
Preguntar, evaluar y cambiar. La autocrítica constante es necesaria para madurar.

  8  
Control del tiempo. La disciplina en el cumplimiento de las promesas implica respeto.

  9  
Claridad en la comunicación. La fluidez es vital para el desarrollo.

  10  
La mejora, continua prioridad para la dirección estando a pie de campo.